<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860</id><updated>2011-04-22T00:24:32.060-03:00</updated><title type='text'>El Alma Roja</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>11</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128776005262530</id><published>2005-07-13T17:48:00.000-03:00</published><updated>2005-07-13T17:49:20.053-03:00</updated><title type='text'>Sweetshine</title><content type='html'>El camino se abría plateado entre los mares dorados del trigo estival. &lt;br /&gt;A lo lejos, en el sur, &lt;br /&gt;se veían las formas oscuras del pueblo &lt;br /&gt;lleno de fantasmas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128776005262530?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128776005262530/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128776005262530&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128776005262530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128776005262530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/sweetshine_13.html' title='Sweetshine'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128768282969360</id><published>2005-07-13T17:47:00.000-03:00</published><updated>2005-07-13T17:48:02.833-03:00</updated><title type='text'>El testigo</title><content type='html'>Era la noche del velatorio. La gente entraba a la casa en una procesión lenta y dolorosa que iba dejando su huella en la nieve de la calle. En el vestíbulo, Eduardo tomaba los abrigos y agradecía cada pésame y cada lágrima con los pocos ánimos que le quedaban. Desde el cuarto al final del pasillo llegaban algunos llantos apagados y el murmullo de todos los que rodeaban el ataúd.&lt;br /&gt;Eduardo cerró la puerta y fue hasta el estudio a dejar los abrigos. Nunca había recibido tantos visitantes, ni siquiera en las fiestas que organizaba para celebrar la llegada del verano. Tanta consideración lo regocijaba, pero también deseaba un poco de soledad, el cansancio acumulado en los últimos días le pesaba en el cuerpo.&lt;br /&gt;Volvió a la puerta y desde la ventana del vestíbulo pudo ver un nuevo grupo de dolientes remontando la calle en dirección a la casa. Abrigos, sombreros y echarpes negros, pasos lentos y caras de ceniza iluminadas por el pálido reflejo de la nieve.&lt;br /&gt;Apoyó la mano en el picaporte y lo hizo girar al oír los pasos en el porche de madera. Junto con el frío del invierno, ellos entraron y lo hundieron en abrazos de naftalina y palabras que ya había oído una y otra vez. Pronto los abrigos quedaron nuevamente en sus brazos y la procesión continuó su camino hacia la habitación oscureciendo todo a su paso.&lt;br /&gt;En el estudio, Eduardo dejó caer los abrigos sobre el sofá de cuero descuidadamente, como si él mismo se hubiese arrojado a un vacío con el último aliento de su vida. Desde allí podía escuchar los llantos del otro lado de la pared. Pero sabía que no había llantos, que no había sollozos, que no había lágrimas. Sabía que esas no eran más que palabras de una lengua extraña que lo llamaban desde el ataúd, que le pedían que fuera hacia el cuarto y que mirara lo que él no quería mirar. Cerró los ojos e inhaló una buena bocanada de invierno y sólo la dejó salir al oír que la puerta de entrada se cerraba.&lt;br /&gt;Llegó al vestíbulo en el momento en el que un nuevo grupo daba los primeros pasos en el pasillo. Sorprendido, Eduardo sólo atinó a mirarlos caminando con el mismo paso lento y oscuro de los demás. Pero se sorprendió aun más cuando una muchacha pelirroja que caminaba al final del grupo giró la cabeza para mirarlo antes de desaparecer en el cuarto. &lt;br /&gt;-Tengo que descansar- se dijo temblando. Porque sólo el cansancio podía explicar que ella hubiera girado su cuello completamente hacia atrás mientras su cuerpo avanzaba hacia adelante. Se sentó en el sillón y trató de no darse cuenta de que la casa estaba oscura y que un tenue resplandor latía agónicamente en el cuarto. Se paró y fue hacia la ventana porque necesitaba respirar un poco de realidad. Había comenzado a nevar, pero no era suficiente. Podía sentir el pasillo, el cuarto y el ataúd rozando su espalda. Y entonces la muchacha y su cuello llenaron su memoria. Recordó que antes de entrar al cuarto ella le había sonreído y que su pelo parecía fuego en la oscuridad del lugar. Y se dio cuenta de que esos no eran recuerdos. Se dio vuelta y ella estaba realmente ahí, apoyada en la pared, mirándolo. Eduardo dio unos pequeños e imperceptibles pasos hacia atrás. El murmullo y los llantos se habían callado. El resplandor del cuarto le mostraba cómo la muchacha se acercaba a él sonriendo una extraña sonrisa. Eduardo retrocedió, pero la ventana ya estaba en su espalda. Sintió una mano fría enroscándose como una serpiente alrededor de su brazo, llevándolo hacia el cuarto, hacia el ataúd. Y escuchó que la muchacha estaba llorando y su llanto era todos los llantos que él había escuchado esa noche. El pasillo iba quedando atrás, el ataúd lo esperaba.&lt;br /&gt;Ninguna de las personas que lo habían visitado estaban ahí, sólo la muchacha cubierta por una capa de terciopelo negro, sus sollozos y, en el medio de la sala, un pequeño ataúd en el que un brazo descansaba para siempre, rodeado por pétalos de sangre. &lt;br /&gt;La muchacha lo miró y se rió, pero su risa era el llanto que él había escuchado toda la noche. Eduardo cerró los ojos, no quiso ver más y despertó. &lt;br /&gt;Sus ojos comenzaron a acostumbrarse a la oscuridad. Sintió un dolor insoportable en el hombro y sacó el brazo de abajo de la almohada. Sintió cómo la sangre caliente comenzaba a recorrer sus venas nuevamente y cómo el brazo dejaba de ser una masa de carne muerta que colgaba de su lado. &lt;br /&gt;Recién cuando dejó de sentir el filo de la sangre despertando cada músculo, apoyó la cabeza en la almohada, olvidó la pesadilla y cerró los ojos. &lt;br /&gt;Durante unos segundos, en ese momento extraño en el que uno no está dormido ni despierto, supo que la muerte ya no le era desconocida porque la había visto y la había sentido en su propio brazo. Recién entonces comenzó a soñar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128768282969360?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128768282969360/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128768282969360&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128768282969360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128768282969360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/el-testigo_112128768282969360.html' title='El testigo'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128739737996143</id><published>2005-07-13T17:42:00.001-03:00</published><updated>2005-07-13T17:43:17.380-03:00</updated><title type='text'>El alma roja</title><content type='html'>La habitación estaba iluminada por una bombita ahorcada en un cable que se perdía en el techo. La luz era tenue y de a ratos desaparecía con un espasmo eléctrico y volvía a aparecer mostrando a Liliana-Liliana sentada en el suelo. Cada estertor de la luz la mostraba de distinta manera: una jaula vacía y abandonada, un témpano a la deriva en un océano gris, el cuero seco de las víctimas de una sequía.&lt;br /&gt;Trataba de escuchar con atención porque sabía que Abuela quería hablarle desde las sombras que cubrían las paredes.&lt;br /&gt;- Te escucho, Abuela. Habláme que yo te escucho – le decía a todo lo que estaba alrededor. La respuesta llegó.&lt;br /&gt;- Jeans azules, eso es lo que necesitás.&lt;br /&gt;- Sí…jeans azules. Si tuviera unos jeans azules, no tendría que pelear con él para no ver el alma roja.&lt;br /&gt;- El alma roja… &lt;br /&gt;La voz se fue con la luz. Liliana-Liliana se durmió junto a la jeringa de siempre, junto a los agujeritos en su brazo, entre los dedos.&lt;br /&gt;Soñaba y en su sueño su cuerpo era de jean azul y vivía en una habitación azul y estaba serena como nunca lo había estado. Pero la piel empezaba a endurecerse, a ahogarla. Las venas, los ojos y el sueño se llenaban de rojo.&lt;br /&gt;El ruido de la puerta al cerrarse despertó a Liliana-Liliana y la llenó de terror. El hombre ya estaba en la habitación y ella no podía hacer nada para que lo mismo que había pasado en todos los ayeres no volviera a pasar en todos los ahora.&lt;br /&gt;La desnudó y le pegó como siempre, nudillos filosos contra piel suave y le pegó más y mientras lo hacía, él reía y su boca era una cueva en la que Liliana-Liliana veía el alma roja.&lt;br /&gt;Después nada.&lt;br /&gt;Era la tarde. Liliana-Liliana despertó sobre una mancha de sangre. El dolor en la cara era insoportable. Agarró la jeringa y la clavó en uno de los agujeritos. Gritó.&lt;br /&gt;La voz de la abuela la llamó desde la pared y ella se acercó para escucharla:&lt;br /&gt;- Jean azul, la calle se pelea con el tiempo por recibir en su cemento caluroso tu piel artificial y elige cualquier auto para ser tu asesino cruel, mientras en el cielo el cartel grita con neón naranja y violeta Liliana-Liliana.&lt;br /&gt;Una pequeña sonrisa nació y murió en sus labios. Luego su piel reventó y cayó roja sobre el suelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128739737996143?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128739737996143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128739737996143&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128739737996143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128739737996143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/el-alma-roja_13.html' title='El alma roja'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128735423032849</id><published>2005-07-13T17:42:00.000-03:00</published><updated>2005-07-13T17:42:34.233-03:00</updated><title type='text'>El anhelo</title><content type='html'>Ahora que soy perro, ladro y mi ladrido finalmente es el de un perro. Pasé toda una vida humana ladrándole a la gente sin ningún resultado productivo más que algún encierro momentáneo en el que encontraba una cama y dos comidas al día. Ahora que lo pienso con mi nuevo intelecto instintivo, mi mutación comenzó en esos lugares, en esas perreras en las que sólo podía callar y caminar con una circularidad constante, interrumpiéndome sólo para comer lo que me tiraban desde la puerta, para sacudir el vientre y vaciar la vejiga o para echarme a descansar.&lt;br /&gt;A pesar de que sólo unas horas me separan de mi pasado como hombre, todo eso está lejos ahora. Puedo sentir cómo las imágenes en mi cabeza se desvanecen dejando sólo un aroma, una esencia agria que nunca había percibido y que ahora me rodea como una llovizna de hiel.&lt;br /&gt;Ladro una, dos veces y la calle vacía me devuelve mi voz fuerte, llena de colmillos. Empiezo a caminar y me doy cuenta de que cuatro patas me llevan más rápido que dos. Las cuadras parecen mucho más cortas, todo está más cerca. Podría estar en el hogar en sólo unos minutos o llegar al campo, ese lugar que tanto le gustaba a mi padre, en unas pocas horas.&lt;br /&gt;Ahora me gustaría cruzarme a alguien conocido. Seguramente no podría creer este cambio, aunque lo más probable es que no llegaría a reconocerme, no porque ahora sea un perro, con todo lo que eso implica, sino porque hace muchos años que no me ven. No creo que alguien me haya mirado en mucho tiempo. &lt;br /&gt;Allí en la esquina veo un grupo de estudiantes recién salidos de la facultad. Siempre me gustó ver a la gente reír y hablar en voz alta y reír más, como si eso fuera lo único digno de hacerse en este mundo. Qué suerte que ahora puedo pararme cerca y mirarlos sin que se alejen.&lt;br /&gt;Mientras me acerco un poco más a ellos, siento cómo se desvanece la última imagen, el último recuerdo y me veo por última vez como humano, acostado sobre mis cartones en el umbral de Florida, acariciando a un pichicho, contándole cuánto me gustaría que alguien me acaricie así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128735423032849?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128735423032849/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128735423032849&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128735423032849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128735423032849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/el-anhelo_13.html' title='El anhelo'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128731881882434</id><published>2005-07-13T17:41:00.000-03:00</published><updated>2005-07-13T17:41:58.820-03:00</updated><title type='text'>Sin título</title><content type='html'>Es de noche. Estoy en el cuarto de mis viejos mirando a través de la ventana la infinita cantidad de luces de una ciudad monstruosa. Mis viejos duermen, casi sin existir.&lt;br /&gt;El cuarto, y su ventana, se levantan sobre la ciudad, sobre todo esto. Siento el viento frío del invierno en los ojos, me hace llorar.&lt;br /&gt;Afuera, en la maraña de luces, la gente vive. Qué hermoso sería verlos, entenderlos, hacerlos entender.&lt;br /&gt;Aquí y allá todos se mueven, pululan, se ríen despreocupados y al mismo tiempo alguien les parte la cabeza de un balazo, “JiJi” dicen.&lt;br /&gt;Ay, por Dios, qué dolor tengo, qué poco puedo hacer, qué miedo que tengo. Que les tengo.&lt;br /&gt;El avión, sus luces en el cielo, yendo al horizonte. La ciudad. Lo veo desde mi ventana. Sé lo que va a pasar, siempre lo supe y siempre me paralizó. &lt;br /&gt;Cae, y entre el esqueleto del edificio en construcción, en el horizonte, el hongo de fuego atómico ilumina la ciudad. ¿Cuánto falta para que llegue hasta acá?&lt;br /&gt;En este, mi último instante, miro las estrellas, tan lejanas, tan vivas y brillantes, tan serenas en la noche. Y la ciudad llena de atrocidades y odio y, ahora, terror.&lt;br /&gt;Y una nube de fuego.&lt;br /&gt;Gracias, te odio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128731881882434?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128731881882434/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128731881882434&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128731881882434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128731881882434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/sin-ttulo.html' title='&lt;em&gt;Sin título&lt;/em&gt;'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128726266409789</id><published>2005-07-13T17:39:00.001-03:00</published><updated>2005-07-13T17:41:02.663-03:00</updated><title type='text'>La promesa del infinito</title><content type='html'>Veo los pinos ardiendo&lt;br /&gt;En llamas Rojas, Naranjas&lt;br /&gt;Un cielo de atardecer&lt;br /&gt;En el infinito se abre una ventana&lt;br /&gt;Todo el pasto es fuego&lt;br /&gt;Camino descalzo&lt;br /&gt;Soy agua&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128726266409789?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128726266409789/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128726266409789&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128726266409789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128726266409789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/la-promesa-del-infinito.html' title='La promesa del infinito'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112128718285824872</id><published>2005-07-13T17:39:00.000-03:00</published><updated>2005-07-13T17:39:42.856-03:00</updated><title type='text'>Edén</title><content type='html'>Mi ventana ya no se abre más al patio,&lt;br /&gt;sino a una pampa con cielo de atardecer.&lt;br /&gt;Y lo más curioso de todo,&lt;br /&gt;a una ruta.&lt;br /&gt;O mejor dicho,&lt;br /&gt;al comienzo de una ruta&lt;br /&gt;recta e infinita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112128718285824872?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112128718285824872/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112128718285824872&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128718285824872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112128718285824872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/edn.html' title='Edén'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112144440684058202</id><published>2005-07-12T13:19:00.000-03:00</published><updated>2005-07-15T13:20:06.840-03:00</updated><title type='text'>Beligerancia</title><content type='html'>Leo en el Clarín un comentario acerca de Nietzche. En él, el autor recuerda que Nietzche afirmaba que el filósofo era un poeta, como aquellos desterrados por Platón. “El filósofo quiere que sus ideas se impongan a todos los ciudadanos. Quiere el poder. Pero para eso tiene que vencer a sus adversarios. Por eso el creador de valores es también un guerrero cuyo ‘ejército’, dirá Nietzche, se compone de Metáforas.”&lt;br /&gt;Me imagino un plano de un hombre sentado en su escritorio, sus ojos fijos en la cámara. En su mirada hay desafío. Las formas del cuarto están apenas insinuadas por una oscuridad intempestiva. &lt;br /&gt;El plano comienza a abrirse y a los costados de este poeta guerrero comienzan a verse sus Metáforas: una línea incorpórea de imágenes irreconocibles que mutan constantemente como nubes en un cielo conformista. Lo único que se puede distinguir en ellas es el fulgor pálido y frío de su color de hielo que contrasta con la oscuridad del cuarto.&lt;br /&gt;Cuando el cuadro termina su apertura, vemos como el poeta comienza a adquirir el color de su ejército.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112144440684058202?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112144440684058202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112144440684058202&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144440684058202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144440684058202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/beligerancia.html' title='Beligerancia'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112144406849947015</id><published>2005-07-12T13:12:00.000-03:00</published><updated>2005-07-15T13:14:28.506-03:00</updated><title type='text'>A tu lado</title><content type='html'>Las luces del tablero iluminaban tenuemente el interior del auto dejando ver el rostro tímido de Sel. La luz no llegaba al asiento de atrás, en el que Mine era sólo una sombra apoyada contra la puerta.&lt;br /&gt;80, 90 kms., el velocímetro latía.&lt;br /&gt;Afuera el paisaje se escondía en la noche, descubierto sólo de vez en cuando por la luz de algunos ranchos, lejos, en el horizonte. Luego todo volvía a esconderse.&lt;br /&gt;Hacía varias horas que habían dejado atrás el último pueblo y hacía varias horas que habían dejado de hablar. Ninguno sabía a donde iba el auto ni ellos dentro de él. El conductor alternaba el brazo izquierdo con el derecho para sostener el volante. Había empezado a manejar 33 horas antes, después de ver el espejo y entender que tenía que huir. Ellas habían subido después.&lt;br /&gt;Mine se acostó en el asiento, suspiró y comenzó a llorar. Sel se dio vuelta y trató de decir algo, pero sus labios se cerraron antes de poder hablarle. Miró al hombre del volante. Él la miró, pero no podía hacer nada. Mine, suavemente, dejó de llorar y se durmió.&lt;br /&gt;100, 120 kms., el velocímetro se excitaba.&lt;br /&gt;Sel, miraba a través de la ventanilla. De pronto, le preguntó casi en silencio: &lt;br /&gt;- ¿Adónde vamos?&lt;br /&gt;- No sé... lejos – contestó él sin mirarla.&lt;br /&gt;- ¿Lejos de dónde, de quién?&lt;br /&gt;- Lejos...lejos, bien lejos. Sonrió una sonrisa amarga antes de terminar la frase y recordó el espejo.&lt;br /&gt;Sentado en la cama ve en el espejo la puerta de la habitación abriéndose detrás suyo y una figura en el umbral, sin poder distinguir si es un hombre o una mujer quien está entrando, pero lo que sí puede distinguir son sus ojos, clavados con odio en él, en todo lo que había sido, era y todo lo que iba a ser. Él quiere darse vuelta, mirar a los ojos a él o a ella por lo menos una vez, sin tener que verlos en el espejo, fríos. Pero no puede hacerlo, el miedo o la vergüenza o ambos le quitan todo movimiento. Todo en el cuarto esta estático, incluso él y la mirada. Eso es lo que él ve cuando recuerda el espejo.&lt;br /&gt;En el asiento de atrás Mine murmuró un grito. Soñaba.&lt;br /&gt;No había nadie en la calle, sólo la noche y ella. Estaba por llegar a su casa. Caminaba lentamente hacia la puerta. Detrás suyo, en las calles vacías del pueblo, alguien gritó su nombre. Aunque tenía mucho miedo, se dio vuelta. Una risa histérica explotó en la noche y Mine vió. &lt;br /&gt;Una comparsa desfilaba ante ella, llena de luces y canciones y risas. Los marchantes bailaban y gritaban con la voz del viento los nombres de los habitantes del pueblo. Una silueta familiar se acercó a ella y la tomo del brazo. Mine se sintió un poco más protegida porque ahora estaba con su madre. Sin embargo, al mirarla se llenó de horror: de su boca salían gusanos, sus ojos lloraban sangre, su cara estaba podrida. Mine gritó aterrada. Corrió hacia la casa, pero lo hacía lentamente, resbalando sobre baldosas de sangre. Golpeó la puerta y miró hacia la calle: la comparsa seguía, todos reían, todos estaban muertos. &lt;br /&gt;La puerta se abrió y Mine entró. Al darse vuelta vio a su madre apuntándole con una pistola.&lt;br /&gt;- Hola Mine - dijo una bala. Antes del disparo, un gusano salió de su boca.&lt;br /&gt;Sel se despertó aterrada. Prendió la luz del habitáculo y miró hacia atrás. Los ojos abiertos de Mine la miraban, vacíos, sin vida. El asiento estaba lleno de sangre. Sel se dio vuelta y miró hacia delante, pálida, respirando muy rápido. Apagó la luz.&lt;br /&gt;- Mine está muerta - dijo nerviosa.&lt;br /&gt;Ya sé – dijo el hombre y sonrió. Ella no lo vió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112144406849947015?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112144406849947015/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112144406849947015&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144406849947015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144406849947015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/tu-lado.html' title='A tu lado'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-112144450589684159</id><published>2005-07-10T13:21:00.000-03:00</published><updated>2005-07-15T13:21:45.896-03:00</updated><title type='text'>Andén</title><content type='html'>La noche caía sobre mí en gotas de oscuridad. Estaba parado en el andén, solo. La luz de un farol reemplazaba a la Luna que había olvidado que tenía que aparecer para guiarnos con su blanca soledad. Los rieles se veían como oscuros cuchillos clavándose en la negrura del horizonte. Un viento frío, de muerte, me arañaba la cara con sus uñas.&lt;br /&gt;Estaba esperando el último y desalmado tren, en ésta, mi desalmada y última noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-112144450589684159?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/112144450589684159/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=112144450589684159&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144450589684159'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/112144450589684159'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/07/andn.html' title='Andén'/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13903860.post-111955531077501817</id><published>2005-06-23T16:35:00.000-03:00</published><updated>2005-06-23T16:38:33.190-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href='http://photos1.blogger.com/img/234/6555/640/Untitled-21.jpg'&gt;&lt;img border='0' style='border:1px solid #000000; margin:2px' src='http://photos1.blogger.com/img/234/6555/320/Untitled-21.jpg'&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy me gustaria mudarme a esta pagina&amp;nbsp;&lt;a href='http://www.hello.com/' target='ext'&gt;&lt;img src='http://photos1.blogger.com/pbh.gif' alt='Posted by Hello' border='0' style='border:0px;padding:0px;background:transparent;' align='absmiddle'&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13903860-111955531077501817?l=elalmaroja.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elalmaroja.blogspot.com/feeds/111955531077501817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13903860&amp;postID=111955531077501817&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/111955531077501817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13903860/posts/default/111955531077501817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elalmaroja.blogspot.com/2005/06/hoy-me-gustaria-mudarme-esta-pagina.html' title=''/><author><name>Facundo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15258575812975117175</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
